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Características
Farmacológicas:
Clonazepam posee todos los efectos farmacológicos
característicos de las benzodiazepinas: ansiolítico, sedante, miorrelajante
y anticomicial. Al igual que sucede con las demás benzodiazepinas, se cree
que tales efectos se deben fundamentalmente a la inhibición posináptica
mediada por el GABA; los estudios realizados con animales, no obstante,
ponen de manifiesto, además un efecto de clonazepam sobre la serotonina. De
acuerdo con los datos obtenidos en animales y los estudios
electroencefalográficos (EEG) realizados en el ser humano, clonazepam
disminuye rápidamente muchos tipos de actividad paroxismal: descargas de
puntas y ondas en las crisis de ausencias típicas (petit mal), ondas y
puntas lentas, ondas y puntas generalizadas, puntas de localización
temporal, así como ondas y puntas irregulares.
Clonazepam suele suprimir las alteraciones EEG generalizadas en forma más
constante que las focales.
Posología:
La dosis de clonazepam debe adaptarse en forma individual para cada paciente
de acuerdo a la respuesta clínica y tolerancia. La dosis de mantenimiento
será alcanzada luego de un ajuste posológico progresivo, con el objeto de
prevenir los efectos adversos al iniciar el tratamiento; se alcanza
habitualmente en el curso de 1 a 3 semanas. Se recomienda fraccionar la
dosis diaria en dos o tres tomas durante el periodo de ajuste. Una vez
alcanzada la dosis de mantenimiento, la misma puede ingerirse en una sola
toma al acostarse. Si fuesen necesarias varias tomas diarias se recomienda
ingerir la dosis mayor al acostarse.
Adultos: La dosis inicial recomendada es de 1 a 2 mg/día, la que
será incrementada entre 0,5 a 1 mg cada 3 días hasta alcanzar la dosis de
mantenimiento. La dosis habitual es de 2 a 4 mg/día y la máxima de 20
mg/dia.
Niños: La dosis inicial para niños de 10 a 16 años o con más de 30
kilos es similar a la de los adultos (1 a 2 mg/dia) y la dosis habitual
recomendada de 1,5 a 3 mg/día.
Si el clonazepam se utiliza como terapéutica asociada a otros
anticonvulsivantes habría que adaptar la dosis de cada fármaco a fin de
obtener el efecto deseado.
Trastorno de Pánico, Ansiedad Generalizada y/o Agorafobia
la dosis debe ajustarse a cada caso particular, recomendándose iniciar con
0,5-1 mg/día en 1 o 2 tomas diarias, hasta alcanzar la dosis efectiva
tolerable. La experiencia clínica demuestra un rango posológico de 1a 5 mg
diarios.
Farmacocinética:
Absorción: Después
de la administración oral de clonazepam, su principio activo (clonazepam) se
absorbe en forma rápida y total. Las concentraciones plasmáticas máximas se
registran en la mayoría de los casos al cabo de 1-4 horas de la toma del
medicamento. La biodisponibilidad por vía oral es del 90%. Tras la
administración diaria de 6 mg (divididos en 3 dosis diarias), las
concentraciones plasmáticas en estado de equilibrio oscilan entre 25 y 75
ng/ml. Las concentraciones plasmáticas en estado de equilibrio después de la
administración de dosis repetidas pueden llegar a ser cuatro veces (dosis
única diaria) u ocho veces (tres dosis diarias) superiores a las observadas
tras la administración de una sola dosis.
El efecto óptimo se obtiene con concentraciones plasmáticas de clonazepam de
20-70 ng/ml (promedio: 55 ng/ml, aproximadamente).
Distribución: El
volumen medio de distribución de clonazepam se calcula en unos 3 l/Kg. Su
grado de fijación a proteínas es del 85%. Se puede estimar que clonazepam
atraviesa la barrera placentaria, y se ha detectado su presencia en la leche
materna.
Metabolismo: La
transformación metabólica de clonazepam se produce por hidroxilación
oxidativa y reducción del grupo 7-nito, con formación de compuestos 7-amino
o 7-acetilamino, que pueden conjugarse para formar nuevos metabolitos. El
principal metabolito es 7-amino-clonazepam, con escasa actividad
anticonvulsivante. Se han identificado, además, otros cuatro metabolitos,
pero en menor proporción.
En un plazo de 4-10 días, se elimina por la orina el 50-70% de la
radiactividad total de una dosis oral de clonazepam marcado y por las heces,
el 10-30%, casi exclusivamente en forma de metabolitos libres o conjugados.
Menos del 0,5% se recupera en la orina en forma de clonazepam inalterado.
Eliminación: La
vida media de eliminación oscila entre 20 y 60 horas (promedio: 30 horas).
Farmacocinética en situaciones clínicas especiales
No se efectuaron estudios controlados para evaluar la influencia del sexo y
la edad sobre la farmacocinética del clonazepam, como tampoco se estudiaron
los efectos de las enfermedades renales o hepáticas sobre la misma. Debido a
que el clonazepam se metaboliza en el hígado, es posible que las
enfermedades hepáticas perjudiquen su eliminación. Por lo tanto, se deberán
tomar precauciones antes de administrar clonazepam a estos grupos de
pacientes.
Contraindicaciones:
Clonazepam no debe utilizarse en pacientes con antecedentes de
hipersensibilidad a las benzodiazepinas, con evidencia clínica o bioquímica
de enfermedad hepática significativa ni con insuficiencia respiratoria
severa. Puede emplearse en pacientes con glaucoma de ángulo abierto
sometidos a una terapia adecuada, pero está contraindicado en el glaucoma
agudo de ángulo estrecho.
Precauciones:
Generales:
Empeoramiento de las
convulsiones: Si se utiliza en
pacientes en los cuales coexisten distintos tipos de trastornos convulsivos,
el clonazepam puede aumentar la incidencia o precipitar el umbral de la
crisis tonicoclónicas generalizadas (grand mal). En este caso, puede ser
necesario agregar anticonvulsivantes apropiados o modificar el régimen
posológico. El uso concomitante de ácido valproico y clonazepam puede
generar estados de ausencia.
Pruebas de laboratorio
durante el uso prolongado: Es
aconsejable realizar recuentos sanguíneos periódicos y pruebas de la función
hepática durante la terapia prolongada con clonazepam.
Riesgos de la
suspensión abrupta: La suspensión
abrupta de clonazepam, particularmente en los pacientes sometidos a terapias
anticomiciales con altas dosis y prolongadas, puede precipitar el estado
epiléptico. De ahí que sea prudente disminuir el régimen de dosificación de
manera gradual cuando se va a interrumpir la terapia con clonazepam. A
medida que se produce la suspensión gradual, es posible que sea necesario
recurrir a una terapia simultánea de sustitución con otro anticonvulsivante.
Precauciones en
pacientes con insuficiencia renal:
Los metabolitos del clonazepam se excretan por vía renal; para evitar una
acumulación excesiva, se deberán tomar precauciones al administrar el
fármaco a personas con deterioro de la función renal.
Hipersecreción
salival: el
clonazepam puede producir sialorrea. Se deberá tener en cuenta este hecho
antes de administrar el fármaco a pacientes con dificultades para controlar
las secreciones. A causa de ello, y de la posibilidad de causar depresión
respiratoria, el clonazepam debe utilizarse con precaución en pacientes con
enfermedades respiratorias crónicas.
Advertencias:
Interferencias con la
función cognitiva y motora:
Debido a que clonazepam ejerce efectos depresores sobre el SNC, los
pacientes tratados con este fármaco deberán ser advertidos de la necesidad
de evitar tareas riesgosas que exijan un cierto grado de alerta mental, como
operar maquinarias o conducir vehículos. También se les debe recomendar que,
durante la terapia con clonazepam, deben evitar el consumo de bebidas
alcohólicas o el uso concomitante con otros depresores del SNC.
Riesgos durante el
embarazo: Datos provenientes de
distintas fuentes señalan ciertos riesgos relacionados con el uso de
clonazepam durante el embarazo.
Aspectos y
consideraciones generales sobre los anticonvulsivantes:
Informes recientes sugieren una asociación entre el empleo de agentes
anticonvulsivantes por mujeres con epilepsia y una elevada incidencia de
defectos al nacer, en los niños de estas pacientes. Los datos son más
abundantes con relación con el uso de la difenilhidantoína y el
fenobarbital, si bien éstos también son anticonvulsivantes prescriptos con
mayor frecuencia; existen informes menos sistemáticos o anecdóticos que
sugieren una posible asociación similar con el uso de todos los agentes
anticonvulsivantes conocidos.
No se puede considerar que los informes que sugieren una mayor incidencia de
defectos al nacer en los niños de mujeres tratadas con antiepilépticos sean
lo suficientemente adecuados como para establecer una relación causal
definitiva. Existen problemas metodológicos intrínsecos para obtener datos
adecuados sobre la teratogenicidad en seres humanos; también existe la
posibilidad de que otros factores (por ej., factores genéticos o la misma
condición epiléptica) puedan llegar a ser más importantes que la terapia
farmacológica en la generación de defectos al nacer. La mayoría de las
madres que reciben terapéuticas anticonvulsivantes dan a luz bebés normales.
Es importante destacar que no se debe suspender la terapia con
anticonvulsivantes en aquellos pacientes que los reciben para prevenir
convulsiones, ya que existen fuertes posibilidades de que desarrollen status
epiléptico precipitado con hipoxia concurrente, y que ponga en peligro su
vida. En los casos individuales en los cuales la gravedad y la frecuencia de
los trastornos convulsivos son de tal magnitud que la suspensión del fármaco
no expone al paciente a un peligro inminente, se podrá considerar la
suspensión del fármaco antes y durante el embarazo; no obstante, no se puede
afirmar con total seguridad que las convulsiones, aún las más leves, no
conlleven un riesgo para el embrión o feto en desarrollo.
Aspectos generales de
las benzodiazepinas: En diversos
estudios se ha sugerido un mayor riesgo de malformaciones congénitas
asociadas con el uso de benzodiazepinas.
También pueden existir riesgos no teratogénicos vinculados con el empleo de
las benzodiazepinas durante el embarazo. Se han comunicado casos de
hipotonía, dificultades respiratorias y de alimentación, e hipotermia en los
neonatos cuyas madres han recibido benzodiazepinas durante los últimos meses
del embarazo. Además, los niños nacidos de madres tratadas con
benzodiazepinas durante el embarazo ya avanzado, pueden estar expuestas a
algún riesgo de desarrollar síntomas de abstinencia durante el período
posnatal.
Recomendaciones sobre
el uso de clonazepam en mujeres en edad fértil:
En general sólo se recomienda el uso de clonazepam en mujeres que pueden
llegar a quedar embarazadas, y más específicamente, durante el embarazo, si
la situación clínica justifica el riesgo para el feto.
Al tratar o brindar consejo a estas pacientes, se deberán tener en cuenta
las consideraciones específicas expuestas anteriormente acerca del uso de
anticonvulsivantes para la epilepsia en mujeres potencialmente fértiles.
Como resultado de la experiencia con otros miembros de la misma categoría
farmacológica, se considera que clonazepam es capaz de causar un mayor
riesgo de anomalías congénitas cuando se administra a una mujer embarazada
durante el primer trimestre del embarazo. Debido a que rara vez es necesario
recurrir al uso de estos fármacos en forma urgente para el tratamiento de
los desórdenes de pánico, la mayoría de las veces se deberá evitar su
administración durante el primer trimestre del embarazo.
El médico evaluará la relación riesgo/beneficio en caso de ser estrictamente
necesario.
Se deberá tener en cuenta la posibilidad de que una mujer en edad fértil
pueda estar embarazada en el momento de iniciar la terapia. Si este fármaco
se utiliza durante el embarazo, o si la paciente queda embarazada mientras
se encuentra recibiéndolo, se deberá advertir a la paciente sobre el riesgo
potencial para el feto.
Dependencia física o
psicológica: Se
presentaron síntomas de abstinencia similares en carácter a los observados
con los barbitúricos y el alcohol (por ej., convulsiones, psicosis,
alucinaciones, alteraciones en la conducta, temblor, espasmos musculares y
abdominales) luego de la interrupción abrupta del clonazepam. Los síntomas
de abstinencia más severos usualmente han estado limitados a los pacientes
que recibieron dosis excesivas durante un período de tiempo prolongado. Por
lo general, se comunicaron síntomas de abstinencia más leves (por ej.,
disforia e insomnio) después de la interrupción brusca de las
benzodiazepinas administradas a niveles terapéuticos durante varios meses.
En consecuencia, después de una terapia prolongada, por lo general resulta
prudente evitar la suspensión abrupta e instaurar un esquema de disminución
gradual de la posología. Los individuos propensos a la adicción (como los
adictos y los alcohólicos) deberán mantenerse bajo estricta vigilancia cuado
reciban clonazepam u otros agentes psicotrópicos, debido a la predisposición
de dichos pacientes al acostumbramiento y la dependencia.
Interacciones
Medicamentosas:
Clonazepam puede administrarse simultáneamente con otros - uno o más -
fármacos antiepilépticos, pero la adición de un nuevo fármaco a la pauta
terapéutica debe llevar consigo una cuidadosa valoración de la respuesta al
tratamiento, pues aumenta el riesgo de efectos secundarios (por ej.,
sedación, apatía).
Si se decide asociar varios antiepilépticos, será preciso ajustar la dosis
de cada uno para conseguir el efecto deseado.
La administración simultánea de inductores enzimáticos, tales como
barbitúricos, hidantoínas o carbamazapina, puede aumentar el metabolismo del
clonazepam sin modificar su grado de fijación a las proteínas plasmáticas.
Por el contrario, clonazepam solo no parece inducir las enzimas responsables
de us propio metabolismo.
Con la administración simultánea de clonazepam y fenitoína o primidona se ha
descripto, en ocasiones, un aumento de la concentración sérica de estos dos
últimos fármacos.
La combinación de clonazepam y ácido valproico se ha asociado ocasionalmente
con un estado epiléptico de "petit mal".
La administración simultánea de clonazepam y otros fármacos de acción
central (p.ej.: antiepilépticos, anestésicos, hipnóticos, antipsicóticos,
analgésicos, miorrelajantes), pueden dar lugar a una mutua potenciación de
sus efecto. Igual sucede, y muy especialmente, con el alcohol.
Si se decide asociar varios medicamento de acción central, será preciso
ajustar la dosis de cada fármaco para conseguir un resultado óptimo.
Los pacientes epilépticos tratados con clonazepam deben abstenerse
totalmente del consumo del alcohol, puesto que su ingestión podría alterar
los efectos farmacológicos, disminuir la eficiencia del tratamiento o
provocar efectos secundarios imprevistos.
Se deberá proceder con cautela al utilizar inhibidores del citocromo P-450,
especialmente fungicidas orales, en forma simultánea con clonazepam.
Reacciones Adversas:
Los efectos colaterales de clonazepam se asocian con la depresión del SNC.
La experiencia en el tratamiento de las convulsiones ha demostrado que
alrededor del 50% de los pacientes presentan somnolencia, y alrededor del
30%, ataxia. En algunos casos, estos efectos pueden disminuir con el tiempo;
se observan problemas de conducta en alrededor del 25% de los pacientes.
Otros trastornos, enumerados por sistema, son:
Neurológicos: Mareos, movimientos
oculógiros anormales, afonía, movimientos coreiformes, diplopía, disartria,
disdiadococinesia, apariencia de "mirada fija", cefalea, hemiparesia,
hipotonía, nistagmo, depresión respiratoria, disartria, temblor, vértigo.
Psiquiátricos:
obnulación, disminución de la capacidad de concentración, depresión, amnesia
anterógrada, alucinaciones, histeria, confusión, aumento o disminución de la
libido, insomnio, psicosis, intento de suicidio (existen más probabilidades
de que se produzcan efectos sobre la conducta en pacientes con antecedentes
de desórdenes psiquiátricos). Se observaron las siguientes reacciones
paradojales: excitabilidad, irritabilidad, conducta agresiva, agitación,
nerviosismo, hostilidad, ansiedad, trastornos del sueño, pesadillas y sueños
vívidos.
Respiratorios:
Congestión torácica, rinorrea, disnea, hipersecreción en las vías
respiratorias superiores.
Cardiovasculares:
Palpitaciones.
Dermatológicos:
Urticaria, prurito, exantema, alopecia pasajera, hirsutismo, erupciones
cutáneas, edemas de tobillo y facial.
Gastrointestinales:
Anorexia, lengua saburral, constipación, diarrea, boca seca, encopresis,
gastritis, aumento del apetito, náuseas, llagas en encías.
Genitourinarios:
Disuria, enuresis, nicturia, retención urinaria.
Musculoesqueléticos:
Hipotonía o debilidad muscular, dolores musculares.
Misceláneos:
Deshidratación, deterioro general, fiebre, linfadenopatía, pérdida o aumento
de peso.
Hematopoyéticos:
Anemia, leucopenia, trombocitopenia, eosinofilia.
Hepáticos:
Hepatomegalia, elevaciones transitorias de las transaminasas séricas y de la
fosfata alcalina.
Sobredosificación:
Síntomas:
Los síntomas de sobredosis o intoxicación van desde cansancio y cefaleas
leves hasta ataxia, somnolencia y estupor, y finalmente comal, con depresión
respiratoria y colapso circulatorio.
Tratamiento:
En los casos de intoxicación debe considerarse la hipótesis de que en ella
se pueden estar involucrados múltiples agentes. Además del control de la
respiración, la frecuencia del puelso y la presión arterial, está indicado
el lavado gástrico, la hidratación con medidas generales de apoyo y la
provisión de equipos de emergencia para tratar posibles obstrucciones de las
vías aéreas. La hipotensión puede tratarse con agentes simpaticomiméticos.
Advertencia:
Flumazenil es un antagonista específico de los receptores de las
benzodiazepinas. Se considera una medida adyuvante para el manejo de una
sobredosis con benzodiazepinas. Pese a ello, el antagonista benzodiazepínico
flumazenil no está indicado en pacientes con epilepsia a quienes se hayan
administrado benzodiazepinas. El antagonismo del efecto benzodiazepínico en
tales casos puede provocar convulsiones, particularmente en largos
tratamientos y en sobredosis con antidepresivos.
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