| Es por esta
última acción que es menor el riesgo de efectos adversos como
ginecomastia, amenorrea, galactorrea e impotencia. La clozapina
desarrolla efectos anticolinérgicos, antihistamínicos, noradrenérgicos.
En sujetos esquizofrénicos mejora tanto los síntomas positivos como
negativos en el 30%-35% de los casos, y en 60% si el tratamiento se
prolonga 12 meses o más. La absorción digestiva luego de su
administración por vía oral es rápida y completa (90%-95%) y no se
modifica con la ingestión de alimentos. Su biodisponibilidad es del
50%-60% debido al primer paso hepático, tras el cual libera dos
metabolitos principales de los cuales la desmetilclozapina es el
terapéuticamente activo. El pico sérico plasmático se alcanza a las 2
horas (0,4 a 4,2 horas) en un régimen posológico de dos tomas diarias;
tiene una elevada ligadura a las proteínas plasmáticas (90%) y su
excreción es bifásica, con una vida media promedio de 12 horas. Sólo una
mínima proporción del fármaco excretado está inalterada, ya que el 50%
de la dosis administrada se elimina metabolizada por la orina y un 30%
por las heces. Debido a sus características este antipsicótico atípico
está sujeto al sistema llamado "farmacovigilancia intensiva".
Indicaciones.
Psicosis severas: esquizofrenia especialmente en
formas refractarias a otros tratamientos (esquizofrénicos resistentes).
Desequilibrios bipolares incluidos síndromes maniacodepresivos.
Dosificación.
Tratamiento inicial: el primer día 12,5mg, 1 o 2 veces
al día seguido por 25mg, 1 o 2 veces por día el segundo día. Si el
tratamiento es bien tolerado, se puede ir aumentando en forma progresiva
la dosis diaria en 15 a 50mg hasta llegar a 300mg/día en un período de
15 a 20 días. En la mayoría de los pacientes se logra eficacia clínica
con dosis de 300 a 450mg, repartidos en varias tomas; aunque en algunos
sujetos se requieren hasta 600mg/día. Dosis máxima: 900mg/día. Dosis de
mantenimiento: logrado el beneficio terapéutico el tratamiento debe
mantenerse durante 6 meses como mínimo y si la dosis no supera los 200mg
se puede administrar en una dosis única nocturna. Si fuera necesario
suspender bruscamente el tratamiento por intolerancia, falta de
respuesta o toxicidad (leucopenia, agranulocitosis), es necesario
advertir que puede sobrevenir un rebote de los fenómenos psicóticos.
Efectos secundarios.
En el nivel medular puede provocar agranulocitosis
mortal aunque en ocasiones puede ser reversible la cual se presenta en
las primeras 18 semanas de tratamiento. En el SNC, sedación,
somnolencia, cefaleas, mareos y alteraciones en el EEG como complejos
espiga-onda. Puede descender el umbral convulsivo (efecto dependiente de
la dosis) e inducir convulsiones y obligar así a reducir la dosis y al
mismo tiempo agregar tratamiento con anticonvulsivantes. Los síntomas y
signos extrapiramidales que pueden presentarse son mucho menores que los
generados por los neurolépticos clásicos; otros fenómenos indeseables
señalados son visión borrosa, sequedad de boca, taquicardia, hipotensión
arterial, náuseas, vómitos, estreñimiento, fiebre y rara vez elevación
de las enzimas hepáticas, eosinofilia, priapismo, retención urinaria,
aumento de peso, rash cutáneo, todos estos fenómenos se perciben durante
terapias prolongadas o con dosis elevadas.
Precauciones y advertencias.
Administrar solamente a pacientes con enfermedad
severa o refractaria debido al riesgo de agranulocitosis; por ello se
deben controlar los parámetros hematológicos antes y durante el
tratamiento, en forma semanal. Si el tratamiento se suspende, el control
hematológico debe seguir durante cuatro semanas luego de la suspensión.
El tratamiento prolongado aumenta el riesgo de convulsiones (5%). En
algunas ocasiones se ha registrado taquicardia, hipotensión ortostática
con síncope o sin él, paro cardíaco y paro respiratorio. Como con otros
neurolépticos, el paciente puede desarrollar un cuadro de discinesia
tardía, potencialmente irreversible, que resulta de mayor riesgo en los
ancianos; además puede presentarse un síndrome neuroléptico maligno,
potencialmente mortal, con hiperpirexia, rigidez muscular, inestabilidad
autonómica y estado mental alterado. Se debe utilizar con extrema
precaución en pacientes afectados por glaucoma de ángulo agudo e
hipertrofia prostática debido a su actividad anticolinérgica. Utilizar
con precaución en pacientes con insuficiencia renal, hepática o cardíaca.
Al no existir pruebas concluyentes se recomienda no usar en mujeres
embarazadas a menos que el beneficio para la madre supere el riesgo
potencial para el feto. El amamantamiento se suspende. La seguridad y
efectividad en niños menores de 16 años no ha sido establecida.
Interacciones.
No debe emplearse en forma simultánea con fármacos
potencialmente mielotóxicos. Alcohol, narcóticos, psicofármacos,
antihistamínicos, IMAO, pueden ser potenciados en sus efectos por el
empleo simultáneo de clozapina. Efectos aditivos también se han señalado
con anticolinérgicos, antihipertensivos y depresores de la función
ventilatoria pulmonar. Los anticoagulantes orales pueden aumentar sus
concentraciones séricas con el riesgo potencial de hemorragias. La
administración de cimetidina y probablemente otros inductores
enzimáticos del citocromo P450 puede reducir los niveles de clozapina
con la consiguiente reaparición de los síntomas psicóticos. El empleo de
litio u otros antirrecurrenciales puede aumentar el riesgo de aparición
de un síndrome neuroléptico maligno.
Contraindicaciones.
Hipersensibilidad al fármaco. Patologías hemáticas,
psicosis, estados de shock, coma, colapso cardiorrespiratorio,
insuficiencia cardíaca, hepática o renal grave.
Sobredosificación.
La sobredosis produce alteración de los estados de
conciencia, como adormecimiento, delirio y coma, hipotensión,
taquicardia, depresión o paro respiratorio, sialorrea y en pocos casos
temblores. Tratamiento: mantener la ventilación y oxigenación,
administrar carbón activado, monitoreo cardíaco y cuidados sintomáticos.
Evitar adrenalina y derivados para tratar la hipotensión, y quinidina y
procainamida para las arritmias cardíacas. La hemodiálisis y la diálisis
peritoneal son poco efectivas. |