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Mecanismo de acción:
la fluvastatina interfiere con la actividad de la hidroximetilglutaril-coenzima
A reductasa (HMG-CoA), una enzima hepática, con lo que se interrumpe la
vía sintética de la biosíntesis de colesterol en el hombre. Como
consecuencia, los niveles del colesterol hepático son reducidos,
estimulándose la captación de las LDLs. La fluvastatina reduce el
colesterol total circulante, el colesterol asociado a las LDLs y los
triglicéridos. La fluvastatina es más potente que la lovastatina como
inhibidor de la HMG-CoA reductasa.
Farmacocinética:
la fluvastatina se administra por vía oral. Después de la administración
de la forma farmacéutica normal, la absorción es rápida y casi completa
en el estómago, aunque el metabolismo hepático de primer paso reduce al
24% la biodisponibilidad después de una dosis de 10 mg. La presencia de
alimento en el estómago reduce la velocidad de la absorción pero no la
cantidad absorbida.
Después de la administración en
ayunas de la formulación normal (cápsulas de 20 o 40 mg) las
concentraciones máximas de fluvastatina se alcanzan en menos de una
hora, pero pueden retrasarse hasta 6 horas cuando se administra con la
comida. La farmacocinética de la forma de liberación sostenida de la
fluoxetina es muy variable debido a la naturaleza de su absorción y a su
metabolismo de primer paso, especialmente si se ingiere con la comida.
Las concentraciones máximas de fluvastatina en esta formulación "retard"
se alcanzan a las 3 horas aproximadamente después de su administración
en ayunas, con una biodisponibilidad relativa del 29%. La administración
con una comida con elevado contenido graso, retrasa la absorción
obteniéndose la Tmx a las 6 horas y aumenta la biodisponibilidad en el
50%. Sin embargo, la fluvastatina de liberación sostenida se puede
administrar de cualquier forma, ya que los efectos antilipidémicos no
varían cuando el fármaco se administra con la cena o 4 horas después a
pesar de las diferencias en la farmacocinética. Una vez que se inicia la
absorción, las concentraciones plasmáticas de fluvastatina aumentan
rápidamente pudiendo aparecer varios picos sucesivos. La
biodisponibilidad sistémica de la fluvastatina es mayor en las mujeres
que en los hombres, si bien esto pudiera ser debido a la diferencia de
peso. La fluvastatina se une en gran extensión (98%) a las proteínas del
plasma. No atraviesa la barrera hematoencefálica.
La fluvastatina experimenta un
metabolismo significativo de primer paso en el hígado, que en los
animales de laboratorio y en voluntarios ha mostrado ser saturable. El
metabolismo hepático tiene lugar en su mayor parte a través del sistema
enzimático CYP2C9. Otras vías metabólicas implican en menor grado las
isoenzimas CYP 2C8 y CYP 3A4. La semi-vida de eliminación del fármaco
nativo es de 1.2 horas, siendo completamente metabolizado antes de su
excreción en las heces. Sólo el 5% es eliminado por vía renal.
INDICACIONES Y
POSOLOGIA
Tratamiento de la
hipercolesterolemia (hiperlipoproteinemia tipo IIA y IIB),
hipertrigliceridemia y dislipidemias mixtas:
Administración oral
(formulación normal)
- Adultos: la dosis inicial de
fluvastatina es de 20 a 40 mg una vez al día (que produce usualmente
una reducción de las LDLs del 22 al 25%), aumentando la dosis hasta 40
mg dos veces al día (que consiguen una reducción de las LDLs del
35-36%) o pasando a la formulación de liberación sostenida (80 mg).
Los ajustes de la dosis y las determinaciones plasmáticas del
colesterol se deben realizar a intervalos de 4 semanas o más. Se deben
usar las dosis más bajas posibles reservando la dosis de 80 mg solo
para aquellos pacientes inadecuadamente controlados con la dosis de 40
mg
- Ancianos: las mismas dosis
que los adultos. Usualmente, estos pacientes suelen mostrar mayores
reducciones de las LDLs que los adultos con las mismas dosis
- Adolescentes y niños: la
seguridad y eficacia de la fluvastatina no han sido determinadas
Administración oral
(formulación de liberación sostenida)
- Adultos: en los pacientes
que necesitan una reducción de las LDLs > 25%, el tratamiento puede
iniciarse con una dosis de 80 mg una vez al día, administrada antes de
acostarse. Si se necesitasen reducciones menores, se recomienda
iniciar el tratamiento con la formulación normal. En general, las
dosis de fluvastatina utilizadas en la práctica oscilan entre 20 y 80
mg/día.
- Ancianos: las mismas dosis
que los adultos. Usualmente, estos pacientes suelen mostrar mayores
reducciones de las LDLs que los adultos con las mismas dosis
- Adolescentes y niños: la
seguridad y eficacia de la fluvastatina no han sido determinadas
Máximas dosis recomendadas
- Adultos: 80 mg/día.
- Ancianos: 80 mg/día
- Adolescentes:no se han
establecido la seguridad y eficacia de la fluvastatina
- Niños: no se han establecido
la seguridad y eficacia de la fluvastatina
- Pacientes con insuficiencia
hepática: no se recomienda el uso de la fluvastatina en pacientes con
enfermedades hepáticas.
- Pacientes con insuficiencia
renal: no se requieren reajustes en la dosis en el caso de una
insuficiencia ligera o moderada. Menos del 6% de la dosis de
fluvastatina se excreta por vía renal. No hay información sobre el
comportamiento de la fluvastatina en casos de insuficiencia renal
grave.
- Hemodiálisis intermitente:
se desconoce el comportamiento de la fluvastatina en la hemodiálisis
CONTRAINDICACIONES Y
PRECAUCIONES
La fluvastatina está
contraindicada con pacientes con enfermedad hepática o en pacientes con
elevaciones inexplicadas de las transaminasas. Además se recomienda
reducir el consumo de alcohol, y se deben tomar precauciones en
pacientes alcohólicos. Se recomienda que antes de comenzar un
tratamiento, se determine la función hepática, realizando posteriormente
análisis de rutina cada 12 semanas
La fluvastatina se clasifica
dentro de la categoría X de riesgo en el embarazo y no debe usarse
durante el mismo. El desarrollo fetal, incluyendo la síntesis de
hormonas y de membranas celulares son dependientes del colesterol y de
productos derivados de este. La interferencia de esta vía de síntesis
puede ocasionar lesiones irreparables en los fetos.
La fluvastatina se excreta en
la leche materna y puede interferir con el desarrollo y crecimiento del
lactante. No se aconseja la lactancia durante el tratamiento con
fluvastatina.
Se desconoce la seguridad del
uso de la fluvastatina en niños o en adolescentes de menos de 18 años,
por lo que no se recomienda su uso en esta población.
Se ha comunicado rabdomiólisis
con disfunción renal secundaria a mioglobinuria en pacientes tratados
con inhibidores de la HMG-CoA reductasa, incluyendo la fluvastatina. En
cualquier paciente en el que aparezca miopatía (dolor o debilidad
muscular unidos a un aumento de la creatina fosfokinasa, CPK, 10 veces
por encima del valor normal) se debe considerar la posibilidad de esta
reacción adversa, en particular si estos síntomas se encuentran
acompañados de fiebre y malestar.
La fluvastatina se debe
utilizar con precaución en aquellos casos en los que hay una disminución
de la perfusión renal, debido a que puede producirse una insuficiencia
renal si tuviera lugar una rabdomiólisis inducida por el fármaco.
Algunas condiciones que predisponen a esta reacción adversa son la
hipotensión, las infecciones agudas, las enfermedades endocrinas, el
desequilibrio electrolítico, la epilepsia, la cirugía mayor y los
traumas. El riesgo de rabdomiólisis también está aumentado cuando se
administran algunos fármacos como la eritromicina o el gemfibrozil.
La fluvastatina no ha sido
evaluada en pacientes con hipercolesterolemia familiar homocigótica. En
general, estos pacientes responden peor a los inhibidores de la HMG-CoA
reductasa debido a que carecen de receptores funcionales a las LDL
INTERACCIONES
La fluvastatina es
completamente metabolizada en el hígado, en su mayor parte por las
isoenzimas CYP 2C9 (75%) y, en menor extensión por las isoenzimas CYP
2C8 y CYP3A4. Si una de estas vías metabólicas es inhibida por cualquier
razón, las otras vías compensan dicha inhibición. El metabolismo
relativamente bajo por el sistema CYP34A (que es uno de los que más
intervienen en el metabolismo de numerosos fármacos) hace que la
fluvastatina muestre menos interacciones con otros fármacos que son
afectados por esta vía metabólica, y por tanto, que sean menos probables
reacciones adversas como la miopatía o rabdomiólisis.
La administración concomitante
de colestiramina con fluvastatina reduce de forma significativa las
concentraciones séricas de la segunda, debido a la formación de un
complejo que impide la absorción de la estatina. Sin embargo, las
reducciones del colesterol ocasionadas por ambos fármacos son aditivas.
En el caso de que un paciente recibiera ambas medicaciones, se
recomienda un intervalo de varias horas entre las administraciones de
una y otra.
La administración concomitante
de cimetidina, ranitidina u omeprazol puede reducir hasta en un 20% el
aclaramiento de la fluvastatina, con los correspondientes aumentos de
los niveles plasmáticos.
La fluvastatina aumenta los
niveles plasmáticos de la digoxina, por lo que se recomienda una
estrecha vigilancia de los enfermos que se encuentren estabilizados con
digoxina e inicien un tratamiento de fluvastatina.
La rifampina puede aumentar de
forma significativa la eliminación de la fluvastatina, reduciendo sus
niveles plasmáticos.
El consumo de alcohol durante
el tratamiento con fluvastatina incrementa de forma significativa el
riesgo de hepatotoxicidad. Se recomienda reducir la máximo el consumo de
bebidas alcohólicas.
El riesgo de producir una
miopatía durante el tratamiento con inhibidores de la HMG-Coa reductasa,
en particular por los que son metabolizados por el sistema CYP3A4 (atorvastatina,
cerivastatina, lovastatina, etc) aumenta si se administran al mismo
tiempo fármacos que inhiben este sistema. Algunos fármacos inhibidores
del CYP3A4 son la ciclosporina, la eritromicina o claritromicina, y los
antifúngicos imidazólicos (itraconazol, fluconazol, ketoconazol, etc).
Sin embargo, en el caso de la fluvastatina este riesgo es mínimo ya que
en condiciones normales este fármaco es metabolizado por el sistema
CYP3A4 sólo en una pequeña proporción. Así, por ejemplo se ha comprobado
que la administración de una dosis de 500 mg de eritromicina no afecta
los niveles plasmáticos obtenidos después de dosis repetidas de 40 mg de
fluvastatina una vez al día, y lo mismo ocurre en el caso del
itraconazol. La fluvastatina (20 mg una vez al día) no afecta los
niveles plasmáticos de la ciclosporina, pero su AUC y niveles
plasmáticos máximos aumentan 1.9 y 1.3 veces, respectivamente. Es
posible que otros inmunosupresores tengan un comportamiento parecido.
El riesgo de una miopatía
aumenta cuando los inhibidores de la HMG-CoA reductasa se administran
concomitante con derivados del ácido fíbrico (clofibrato, gemfibrozil,
fenofibrato) o con el ácido nicotínico. Aunque la fluvastatina ha sido
administrada sin problemas con estos fármacos, es necesaria una
cuidadosa vigilancia por si desarrollasen miopatía, rabdomiólisis o
insuficiencia renal.
La fluvastatina potencia los
efectos de la warfarina, y se han comunicados varios casos de pacientes
estabilizados bajo warfarina en los que las dosis del anticoagulante
tuvieron que ser reducidas al añadirse a la medicación la fluvastatina,
si bien no llegaron a producirse hemorragias. Dentro del rango de
concentraciones terapéuticas, la fluvastatina no es desplazada de las
proteínas del plasma a las que se encuentra unida por la warfarina o la
aspirina. Los médicos deben ser advertidos de que deberán vigilar los
efectos anticoagulantes de la warfarina si se añade o se retira la
fluvastatina en pacientes anticoagulados.
La administración concomitante
de fenitoína y de fluvastatina aumenta los niveles plasmáticos de ambos
fármacos dado que ambos se metabolizan a través de la isoenzima CYP 2C9.
La administración de una dosis de 300 mg de fenitoína a sujetos
estabilizados con fluvastatina aumentó las concentraciones máximas y la
AUC de esta en un 27 y 40% respectivamente, mientras que la Cmax de la
fenitoína aumentaron en un 5% y la AUC en un 20%. Los pacientes tratados
con fenitoína deberán, por tanto, ser vigilados si se instaura o retira
un tratamiento con fluvastatina.
De igual forma, el irbesartan y
el losartan son sustratos para el enzima CYP 2C9 y, teóricamente podrían
interferir con la fluvastatina. Sin embargo, dadas las indicaciones de
estos fármacos, es poco probable que dicha interacción tenga una
significancia clínica.
El clopidogrel in vitro y a
elevadas concentraciones inhibe la actividad del CYP 2C9, por lo que
podría aumentar las concentraciones plasmáticas de los fármacos que,
como la fluvastatina, se metabolizan a través de este sistema. Otros
fármacos que podrían actuar o actúan de esta manera son la gliburida y
el diclofenac. Así, la administración de diclofenac con fluvastatina
aumentó la Cmax y la AUC del anti-inflamatorio en un 60% y 25%,
respectivamente. En diabéticos de tipo I estabilizados con gliburide
(5-20 mg/día) la administración de fluvastatina (40 mg dos veces al día
durante 14 días) aumentó la Cmax, AUC y T1/2 de la gliburide en un 50,
69 y 121% respectivamente, mientras que las Cmax y AUC de la
fluvastatina aumentaron en un 44 y 51%. Sin embargo, no se modificaron
los niveles plasmáticos de glucosa, insulina o péptido C. Por el
contrario en un estudio realizado en voluntarios la administración de
tolbutamida con la fluvastatina no afectó la farmacocinética de ninguno
de los dos fármacos de forma significativa.
La nefazodona puede reducir el
metabolismo de los inhibidores de la HMG-CoA reductasa mediante la
inhibición de la isoenzima hepáticas CYP 3A4 y, de hecho, se han
comunicado algunos casos de miositis y rabdomiólisis secundarios a la
administración de nefazodona concomitantemente con lovastatina o
simvastatina. Sin embargo, como la fluvastatina (y la pravastatina) solo
se metabolizan parcialmente por esta vía, es poco probable que tal
interacción pueda producirse.
La coadministración de
inhibidores de la proteasa anti-retrovírica con la fluvastatina puede
aumentar el riesgo de miopatía y rabdomiólisis debido a que los primeros
pueden inhibir el metabolismo de algunas estatinas, incluyendo la
fluvastatina, debido a la inhibición del sistema CYP 3A4. Sin embargo,
en el caso de la fluvastatina es menos probable que tales reacciones
adversas puedan desarrollarse
El hongo Monascus purpureus
contiene varios compuestos que son químicamente similares a los
inhibidores de la HMG-CoA reductasa, por lo que se uso está
desaconsejado en los tratamientos con las estatinas (atorvastatina,
cerivastatina, fluvastatina, lovastatina, pravastatina y simvastatina)
REACCIONES ADVERSAS
En los estudios clínicos
realizados antes de su comercialización, la fluvastatina fue
extremadamente bien tolerada y sólo el 1% de los pacientes discontinuó
el tratamiento debido a los efectos secundarios, que por otra parte
fueron ligeros y pasajeros.
Las reacciones adversa
observadas después de la administración de la formulación normal fueron
idénticas a las observadas con la formulación de acción sostenida. Las
más frecuentes fueron reacciones sobre el tracto digestivo.
Las siguientes reacciones
adversas fueron observadas en >2% con una incidencia mayor que el
placebo: dispepsia, diarrea, dolor abdominal y náusea/vómitos. Con la
misma incidencia que el placebo se contabilizaron los siguientes
secundarios: flatulencia y constipación
Otras reacciones adversas de
tipo general observadas en > 2% de los pacientes, pero con una
incidencia similar al placebo fueron rash, dolor de espalda, tos,
mareos, malestar general y fatiga. Igualmente, se han descrito
artropatía, mialgia relacionada con el ejercicio, sinusitis, bronquitis
e insomnio.
Mientras que otras estatinas
están asociadas a síntomas de toxicidad sobre los músculos esqueléticos,
en el caso de la fluvastatina sólo en un paciente se observaron unos
valores de la creatina fosfokinasa más de 10 veces mayores de lo normal
después de realizar ejercicio físico.
Los tratamientos con
inhibidores de la HMG-CoA reductasa suelen ir asociados a elevaciones de
las enzimas hepáticas, elevaciones que desaparecen cuando los fármacos
son discontinuados. En un estudio a largo plazo con la fluvastatina en
dosis de 40 mg/día, el 0.6% de los pacientes desarrollaron elevaciones
persistentes de las transaminasas. En los análisis retrospectivos de
todos los estudios clínicos realizados, las incidencias de esta reacción
adversa con las dosis de 20, 40 y 80 mg/día fueron del 0.2%, 1.5% y
2.7%, respectivamente. Las elevaciones de las transaminasas se
produjeron mayoritariamente en las 12 primeras semanas de tratamiento.
Dados parecidos se han obtenidos en los análisis retrospectivos de los
estudios clínicos realizados con la formulación retardada de la
fluvastatina. Por este motivo, se recomienda realizar pruebas de la
función hepática antes de iniciar el tratamiento y a las 12 semanas,
realizando posteriormente controles periódicos en aquellos pacientes en
los que hayan comprobado elevaciones de las transaminasas. Si estas
fueran intensas y persistentes, se recomienda la retirada del fármaco. |