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El halotano posee una solubilidad en sangre relativamente baja y, en
consecuencia, las concentraciones alveolos/sangre se
equilibran rápidamente. El descenso triexponencial en las concentraciones
sanguíneas de halotano tras finalizar la administración se piensa que
representa la distribución en tres compartimentos: el grupo rico en
vasos sanguíneos (cerebro/corazón/hígado), la musculatura y el tejido
adiposo. Aproximadamente el 80% del halotano inhalado se elimina
inalterado por los pulmones y el 20% restante se metaboliza en el
hígado por la vía oxidativa y, bajo condiciones hipóxicas, por la
reductiva. Los metabolitos principales son ácido trifluoroacético, sales
bromuro y cloruro (a través de la vía oxidativa) y sales fluoruro (a
través de la reductiva). La concentración de metabolitos es máxima a
las 24 horas tras la cirugía y se eliminan por excreción renal durante
la siguiente semana.
Indicaciones
El halotano es un anestésico volátil adecuado para la inducción y
mantenimiento de la anestesia en todos los tipos de cirugía y en pacientes
de todas las edades.
Contraindicaciones
El halotano está contraindicado en pacientes con historial previo de
hipertermia maligna o en aquéllos susceptibles a dicha enfermedad.
La aparición de ictericia inexplicada y pirexia tras la exposición a
halotano se considerarán como una contraindicación para su empleo posterior.
En pacientes con historial de hipertermia maligna o en aquéllos con
disfunción hepática, se ha producido ictericia o fiebre inexplicada,
leucocitosis o eosinofilia tras una administración anestésica halogenada
previa.
Precauciones
El halotano deberá ser administrado únicamente por personal con experiencia
en anestesia. Los pacientes serán monitorizados constantemente, incluyendo
ECG y oximetría de pulso y se deberá disponer en todo momento de
instalaciones para el mantenimiento de una vía respiratoria libre,
ventilación artificial, suministro de oxígeno y otros equipos de
reanimación. El halotano no deberá ser administrado por la persona que vaya
a llevar a cabo la técnica diagnóstica o la intervención quirúrgica.
Como con otros agentes de este tipo, la anestesia con Halotano ha mostrado
producir hipertermia maligna (ver también “Reacciones adversas”). Esto se
produce más habitualmente cuando se co-administra suxametonio con halotano.
Durante las operaciones obstétricas, es aconsejable mantener la anestesia
dentro del plano más ligero posible dado que el halotano provoca relajación
de la musculatura uterina. El uso obstétrico, especialmente con altas
concentraciones, puede originar hemorragia post-parto.
No se ha establecido de forma definitiva el papel del halotano en el daño
hepático ocasionalmente observado tras la anestesia; sin embargo, como tales
casos se producen más frecuentemente tras la administración anestésica
repetida, la aparición de ictericia inexplicada y pirexia después de la
exposición a halotano se considerará como una contraindicación para su
empleo posterior. Se evitará la exposición repetida en un periodo de tres
meses en todos los pacientes. Factores de riesgo adicionales (con la
excepción de la exposición repetida) parecen ser el sexo femenino, la
obesidad y la edad media.
Con el empleo de anestésicos halogenados, se han comunicado interrupción de
la función hepática, ictericia y necrosis hepática fatal. Tales efectos
parecen indicar reacciones de hipersensibilidad a los anestésicos. Cirrosis,
hepatitis vírica u otra enfermedad hepática pre-existente pueden ser una
razón para seleccionar un anestésico que no sea halogenado.
Halotano es un potente vasodilatador cerebral, ante lo cual, durante la
anestesia con este fármaco, se pueden observar aumentos en el flujo
sanguíneo cerebral y/o presión intracraneal, los cuales pueden ser más
marcados en presencia de lesiones que ocupen espacio intracraneal. Se
recomienda el empleo de hiperventilación moderada durante la neurocirugía
para contrarrestar el aumento de la presión intracraneal que se puede
producir con el uso de halotano.
Durante la inducción de la anestesia con halotano, habitualmente se produce
un descenso moderado de la presión sanguínea (el halotano desciende la
presión sanguínea arterial en una forma dependiente de la dosis). La presión
sanguínea tiende a aumentar cuando la concentración de vapor se reduce a
niveles de mantenimiento, pero habitualmente permanece estable por debajo
del nivel pre-quirúrgico. Sin embargo, si fuera necesario, se pueden
administrar dosis intravenosas de metoxamina (habitualmente son adecuados 5
mg) para contrarrestar el descenso en la presión sanguínea.
La anestesia con halotano puede asociarse a bradicardia, la cual puede
aumentar su efecto hipotensor. Se deberá considerar la administración
intravenosa de un agente anticolinérgico antes de la inducción o durante el
mantenimiento de la anestesia, especialmente en situaciones en las que el
tono vagal es probable que sea predominante o cuando se emplee halotano en
conjunción con otros agentes que probablemente causen bradicardia.
Durante la anestesia con halotano se han comunicado muy comunmente arritmias
cardíacas. Los resultados de los ensayos en pacientes pediátricos sometidos
a anestesia dental muestran una mayor incidencia de arritmias ventriculares
asintomáticas con Halotano en comparación con otros agentes inhalatorios
halogenados. Se requiere precaución con respecto a la administración de
halotano a pacientes con feocromocitoma ya que es posible que ésto pueda
provocar una mayor probabilidad de arritmias durante la cirugía.
El halotano puede producir depresión respiratoria, especialmente con
concentraciones altas.
Se aconseja asegurar una ventilación adecuada cuando se estén empleando
agentes volátiles, tales como halotano.
El halotano provoca relajación de la musculatura esquelética, ante lo que se
requiere precaución cuando se emplee halotano en pacientes con miastenia
grave o en aquéllos a los que se esté co-administrando antibióticos
aminoglucósidos.
Interacciones
El halotano aumenta la acción de los relajantes musculares no
despolarizantes y los efectos relajantes musculares de los aminoglucósidos.
El halotano puede aumentar la hipotensión producida por el efecto bloqueante
ganglionar de tubocurarina.
Durante la administración de adrenalina a pacientes anestesiados con
halotano se deberá tener precaución, ya que se pueden precipitar arritmias.
Debido a ello, se restringirá la dosis de adrenalina y se administrará un
antiarrítmico, si procede. También se debe tener precaución con otros
simpatomiméticos y con aminofilina, teofilina y antidepresivos tricíclicos,
los cuales igualmente pueden precipitar las arritmias.
Advertencias
Uso en embarazo: Los datos procedentes de experimentos animales han indicado
que Halotano puede poseer potencial teratogénico en algunas especies. Aunque
estos resultados no pueden relacionarse directamente con los humanos, sería
prudente evitar la anestesia general con agentes inhalatorios durante el
inicio del embarazo, excepto cuando tal empleo sea indispensable.
Uso en lactancia: No existen estudios idóneamente controlados con halotano
en mujeres durante el periodo de lactancia; no obstante, se ha detectado en
la leche materna de estas mujeres, pero no se han establecido sus efectos
sobre los lactantes. Sin embargo, el halotano se ha empleado ampliamente
durante más de 30 años sin consecuencias aparentes.
Uso en geriatría: Ver “Posología”.
Uso en pediatría: Ver “Posología”
Efectos sobre la capacidad para conducir vehículos y utilizar maquinaria: Se
deberá advertir a los pacientes que la realización de actividades
peligrosas, tales como la conducción de vehículos y utilización de
maquinaria puede verse alterada durante algún tiempo tras la anestesia
general.
Posología
Existen diversos vaporizadores anestésicos diseñados especialmente para
administrar halotano. Sistemas de circuito abierto, semiabierto, semicerrado
y cerrado han sido todos empleados con buenos resultados.
Adultos (incluyendo ancianos): Para la inducción de la anestesia en el
paciente adulto, se puede emplear una concentración de 2-4% de halotano en
oxígeno u oxígeno/óxido nitroso. Para el mantenimiento, la concentración de
0,5-2% de halotano en oxígeno u oxígeno/óxido nitroso es generalmente
adecuada.
Pediatría: Para la inducción, se empleará una concentración de 1,5-2% de
halotano en oxígeno u oxígeno/óxido nitroso y para el mantenimiento, es
generalmente adecuada la concentración de 0,5-2%.
Instrucciones para
la correcta administración
Mientras que en forma líquida, el halotano no se diluirá ni contaminará, en
la fase de vapor, sin embargo, se puede administrar conjuntamente con
oxígeno o una mezcla de óxido nitroso y oxígeno.
Evitar la inhalación accidental.
Utilizar bajo buenas condiciones de ventilación. Mantener la concentración
en aire tan baja como sea posible.
Sobredosis
No existe un antídoto específico. El tratamiento deberá dirigirse al
mantenimiento de las funciones respiratoria (trasladando al paciente a un
lugar con aire fresco o insertando una vía aérea de urgencia con soporte
respiratorio) y cardiovascular.
Los casos de ingestión interna se deben tratar sintomáticamente.
Reacciones
adversas
Como con otros
agentes de este tipo, la anestesia con halotano ha mostrado desencadenar un
estado hipermetabólico del músculo esquelético produciendo una alta demanda
de oxígeno y el síndrome clínico conocido como hipertermia maligna (IM). El
síndrome incluye características no específicas tales como hipercapnia,
rigidez muscular, taquicardia, taquipnea, cianosis, arritmias y presión
arterial inestable. Un aumento en el metabolismo global puede verse
reflejado en una temperatura elevada. El tratamiento incluye interrupción de
los agentes desencadenantes, administración de dantroleno sódico intravenoso
y aplicación de terapia de soporte.
Durante el empleo de halotano se han comunicado muy habitualmente arritmias
cardíacas, en especial arritmias ventriculares. Típicamente, éstas no tienen
consecuencias clínicas. Durante la anestesia con halotano se pueden producir
bradicardia y/o hipotensión dosis-dependiente (especialmente, durante la
inducción).
Durante la recuperación de la anestesia se pueden observar escalofríos,
especialmente si el paciente se encuentra en un entorno frío.
Se pueden presentar náusea y vómitos post-quirúrgicos tras la anestesia con
halotano.
La anestesia con halotano puede ser seguida de anormalidades de la función
hepática o, más raramente, de daño hepático; sin embargo, como tales casos
se producen más frecuentemente tras la administración anestésica repetida,
la aparición de ictericia inexplicada y pirexia después de la exposición a
halotano se considerará como una contraindicación para su empleo posterior.
Se evitará la exposición repetida en un periodo de tres meses.
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